Mantén un ambiente y una vida saludable este invierno, ¿cómo mantener el calor?

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El frío llega para quedarse una temporada, por eso es mejor estar preparado. Hoy repasamos algunos consejos para estar protegidos frente a los efectos adversos que tiene el invierno.

¿Sabes cómo mantener unas condiciones adecuadas en el hogar? ¿Utilizas la ropa adecuada para protegerte del frío? Protégete de los daños causados por el frío y el mal tiempo con estos pequeños consejos.

¿Cuál es la ropa que mejor protege del frío?

  1. La cabeza y los pies son los sitios por donde perderás más calor corporal a causa del frío. Protege estas zonas con gorros y calcetines térmicos o de lana. Un sombrero mantendrá caliente tu cabeza. Los tienes de todo tipo, elige el que se ajuste a tu estilo. Tampoco te olvides de los guantes. Las manos son una de las partes del cuerpo que más se utilizan y una de las que más sufre.
  2. Protege tu garganta con una bufanda. Si tu pelo se enreda mucho prueba con una trenza suelta para no dejar marcas en el cabello, pero que evite el roce y, por ende, los nudos.
  3. Tejidos mejor de lana, huye de sintéticos y ropa con mala transpiración para evitar los resfriados por los cambios de tiempo brusco.  La ropa térmica es una gran aliada, pero en ocasiones estéticamente deja mucho que desear. Puedes probar a usar ropa interior de este tipo y utilizar varias capas de ropa para generar cámaras de calor entre prenda y prenda.
  4. Utiliza calzado resistente al agua con suela antideslizante cuando llueva o preveas que puede haber hielo o nieve. Evitarás más de un susto si te fijas en la suela al comprar tu calzado este invierno. Si optas por botas, lo ideal es que sean por encima del tobillo para evitar que se cuele el viento.
  5. Elige bien tu abrigo. Es preferible que llegue por debajo de las caderas, tendrás los riñones protegidos. Busca los que sean resistentes a la humedad y el viento, hay veces que la baja temperatura no es el mayor de los problemas.
  6. Las gafas de sol pueden ayudarte a proteger la zona de los ojos del frío, como te dijimos el jueves anterior es una de las zonas más perjudicadas por las agresiones ambientales en cualquier época del año.

Condiciones saludables en invierno

  1. Recuerda que los cambios bruscos de temperatura no son buenos, aunque mantengas una temperatura agradable intenta no subir demasiado la temperatura de tu hogar. Una temperatura entre 22- 24 grados centígrados debería ser suficiente.
  2. Lo ideal es que la casa tenga un buen aislante térmico, puedes llegar a reducir la factura un 35%. Sino es el caso ni tampoco el momento de ponerte a hacer obra en casa, evita las pérdidas de calor con toallas o burletes en puertas, ventanas y, en general, cualquier corriente que puedas detectar.
  3. Las personas con piel seca, sensible o estresada se resienten mucho por la reducción de la humedad ambiental. Utiliza sistemas para humidificar tu hogar y evitar la sensación de sequedad en la garganta y fosas nasales. Si no tienes especiales problemas en este sentido, puede bastar con toallas húmedas sobre los radiadores.
  4. El frío es desagradable, pero debes ventilar la casa en invierno para mantener un ambiente saludable. Cuando alguien pasa por el típico resfriado o tiene contacto con algún enfermo es habitual que en las casas se acaben formando focos perfectos para los virus. Ventilar te ayudará a renovar el ambiente. Basta con ventilar 10 o 15 minutos al día cada habitación de la casa.
  5. Mantener y reforzar los hábitos de higiene. En invierno, los virus que causan enfermedades como la gripe circulan con mayor frecuencia y la tasa de contagio aumenta por el hecho de estar en ambientes cerrados y mal ventilados. Lavarse las manos de forma regular sigue siendo una de las mejores formas de evitar el contagio. Además, es recomendable taparse la boca o cubrirse con el brazo al momento de estornudar o toser para evitar la propagación de los gérmenes.

Cómo mantener el calor en casa durante el invierno

  1. Cierra las puertas de las habitaciones, así como los radiadores de los cuartos que no utilices, evitarás pérdida de calor y el consumo adicional en la factura.
  2. Revisa las estufas de leña y gas para evitar riesgos de incendios o de intoxicación por monóxido de carbono. Comprueba que las salidas de aire no están obstruidas. Si utilizas radiadores comprueba también su estado para asegurar un rendimiento óptimo (por ejemplo, púrgalos si tienen aire y calientan menos que de costumbre). Si te vas a dormir, apaga la calefacción.
  3. Las persianas bajadas ayudan a crear una capa aislante. No esperes a irte a la cama para bajarlas, en cuanto necesites dar la luz dentro de casa es un buen momento para bajarlas. Te ayudará a mantener el calor dentro de tu hogar.
  4. Si tienes alguna casa que deba soportar temperaturas extremas asegúrate de cubrir con buenos aislantes las tuberías para evitar que se congele el agua que queda en ellas. Con la dilatación puede provocar averías. En algún camping de montaña en invierno he visto que dejaban un hilo de agua corriendo en los baños para evitar el agua estancada que se congela más fácilmente.
  5. Si deseas quitar la sensación de frialdad en tu casa prueba con alfombras, mantas sobre los sofás y cojines; darán sensación de calidez y será un tacto agradable si, por ejemplo, tienes sofás de piel. Aspira las alfombras con frecuencia para evitar la acumulación de ácaros.
  6. Si necesitas generar calor a bajo coste, prueba con este invento, aunque sea como mera curiosidad merece la pena conocerlo:

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