¿Por qué es importante cuidar la piel en verano?

El verano es una realidad y las consecuencias del cambio de clima y del incremento de la exposición solar comienzan a causar estragos en la piel. Preparar la piel para el periodo estival es fundamental para disfrutar del buen tiempo sin sufrir envejecimiento prematuro, manchas o deshidratación en la piel.
No en vano, en verano se produce una mayor pérdida de fibras de colágeno y mayor sensibilización de la piel. De esta forma, al igual que el bronceado llega el daño celular, causando futuras manchas, pecas, oxidación, aumentando las líneas de expresión y arrugas.
Por ello, es importante revisar nuestra rutina de cuidado de la piel, ofreciéndole todos aquellos nutrientes que necesita para mantenerse en su mejor versión.
Una rutina cuidada con exfoliación para evitar el engrosamiento de la piel, fortalecer la defensas naturales, prevenir daños de colágeno y elastina o controlar el nivel de hidratación; aportando una adecuada protección solar que nos proteja de la radiación.
Cuidados antes de que el clima haga estragos
Antes de pasar largas temporadas al sol, en la piscina, el campo, la ciudad o la playa, es importante prestar atención a cómo cuidamos la piel. Cuanto más sana y en mejor condición, más fácil será cuidarla y limitar el daño causado por los agentes veraniegos externos.
Durante el verano sufrimos las altas temperaturas e igualmente sus cambios bruscos por los ambientes excesivamente climatizados, la agresión directa del sol, del agua del mar y las piscinas. De esta forma, la piel está más seca y tirante, puede incluso sufrir picor, irritaciones o descamación; entre otros.
En general, cuando suben las temperaturas, también demos cambiar nuestra rutina facial. Así, solemos buscar texturas más ligeras y de rápida absorción en las cremas que nos aporten un toque de ligereza y frescor, pero no siempre es posible; especialmente cuando hablamos de productos con un alto SPF.
Por qué realizar limpieza, exfoliación y tonificar en verano
Las limpiezas no solo van a retirar residuos, también consiguen que el bronceado sea más uniforme y duradero, con un aspecto luminoso. Esto se produce porque cuando la piel es más gruesa se asfixia y deshidrata, por lo que mantener a raya las células muertas nos ayudarán a conseguir una superficie de piel más lisa y uniforme.
Por otro lado, mantener la piel purificada y libre de células muertas ayuda a conseguir un tono uniforme, luminoso y un bronceado duradero. Ten en cuenta que para defenderse del sol, la piel produce el bronceado y forma una capa más gruesa que termina por dejar un aspecto mate, apagado y con falta de hidratación.
Por qué reforzar la barrera de defensa en verano
En verano, es importante mejorar la capacidad de autodefensa y reforzar a nivel celular para combatir las agresiones diarias. Por ejemplo, la tensión ambiental que causa la radiación solar perjudica las defensas naturales de la piel.
Así, en verano, se resienten el sistema inmunológico y la función celular, de forma que la humedad de la piel trabaja mucho más para compensar ese estado de tensión y la barrera de defensa natural se ve alterada causando afecciones en la piel como la deshidratación.
Esa pérdida de líquidos en la superficie y de la capacidad de conservar líquidos en la capa córnea, también da lugar a una pérdida de fibras de colágeno y elastina; generando reacciones en cadena que pueden reflejarse en el exterior como disconfort, irritaciones, sensibilidad, sequedad, un aspecto mate y apagado, etc. Puede incluso causar irritaciones, edemas, exceso de sebo, eczema, etc.
Por qué maximizar la hidratación en verano
Los rayos solares y las altas temperaturas causan una paulatina deshidratación. Buscar el equilibrio hídrico de las capas externas e internas de la piel es fundamental para afrontar el clima y los cambios de rutina en verano.
Por ello, será necesario aportar hidratación y evitar la pérdida de agua transepidérmica (conocida como TELW). En muchos casos, además del Serum o la crema, se pueden utilizar brumas que ayudan a mantener el nivel de hidratación durante el día; además, pueden ser muy útiles para evitar que el maquillaje se cuartee.
Cómo prevenir el envejecimiento cutáneo en verano
La falta de un cuidado adecuado para el verano provoca, en última instancia, un envejecimiento prematuro. También existen factores asociados al verano que crean afecciones, cuyos daños que se ven acelerados por la acción del sol.
Para combatirlo es importante potenciar el colágeno y la elastina con activos antiedad, antioxidantes y que aporten una alta hidratación.