Rutina facial durante el frío: cómo hidratar la piel seca
La piel seca en el invierno y periodos de mucho frío es una de las afecciones cutáneas más comunes debido a las bajas temperaturas, el viento y la calefacción interior, que alteran la barrera protectora natural de la piel. Por eso, adoptar una rutina adecuada de cuidados para la piel seca en invierno es fundamental para mantener una hidratación profunda y evitar molestias como la tirantez, la descamación, el enrojecimiento o, en el peor de los casos, los temidos brotes.
En primer lugar, es importante entender por qué la piel se reseca en invierno, así como aprender a diagnosticar correctamente la sequedad. Así, podremos aplicar los ingredientes más efectivos para su hidratación y una rutina paso a paso para cuidar la piel durante la estación fría en base a las necesidades de tu piel.
Por qué la piel se reseca en invierno
Las condiciones climáticas propias del invierno afectan directamente a la calidad y el estado de la piel. La piel se reseca en invierno principalmente debido a la combinación del frío, el viento y la baja humedad, que disminuyen la capacidad de la piel para retener agua. Según un estudio publicado en Clinical, Cosmetic and Investigational Dermatology (2019), la exposición prolongada a bajas temperaturas y a ambientes secos disminuye la capacidad de la piel para retener agua, debilitando su función barrera (fuente: ncbi).
Además, el uso continuo de calefacción en interiores reduce la humedad ambiental, lo que agrava la pérdida de hidratación cutánea. Esto provoca que la piel seca presente una barrera lipídica comprometida y más débil, lo que facilita la entrada de agentes irritante, bacterias y otros agresores, incrementando el riesgo de inflamación, picor y rojez. Por otro lado, muchas veces a los agentes agresores externos se suma el roce de telas como las bufandas que también pueden colaborar en la irritación de la piel.
Podemos resumir algunos de estos factores desencadenantes más comunes en los siguientes:
- Frío y viento: las bajas temperaturas hacen que los vasos sanguíneos de la piel se contraigan, lo que reduce el flujo de sangre y, por lo tanto, la cantidad de oxígeno y nutrientes que llegan a la piel. Esto, combinado con el viento, que acelera la evaporación del agua de la piel, puede causar sequedad y descamación.
- Baja humedad: la humedad del aire suele ser más baja en invierno, tanto en exteriores como en interiores con calefacción, lo que hace que la piel pierda agua más fácilmente.
- Cambios de temperatura: el contraste entre el frío del exterior y la calefacción en interiores también puede afectar negativamente la piel, ya que el calor seca la piel y la hace más propensa a la irritación.
- Disminución de la producción de lípidos: durante el invierno, la piel produce menos lípidos (grasas naturales) que ayudan a mantener la barrera protectora de la piel, lo que la hace más susceptible a la sequedad.
- Acumulación de células muertas: en los periodos más fríos del año como el invierno, el ciclo de renovación celular puede ralentizarse, lo que lleva a una acumulación de células muertas en la superficie de la piel, contribuyendo a la sensación de tirantez y aspereza.
Diagnóstico: ¿cómo identificar la piel seca?
Detectar correctamente si la piel está seca es el primer paso para aplicar la rutina de hidratación adecuada. Los signos típicos incluyen:
- Sensación de tirantez, especialmente tras la limpieza facial.
- Superficie áspera o rugosa.
- Descamación visible en zonas como las mejillas, la frente o los labios.
- Aparición de rojeces o pequeñas grietas en la piel.
- Sensibilidad aumentada en la piel, especialmente se da una reacción mayor ante factores ambientales.
El diagnóstico puede confirmarse mediante pruebas específicas de hidratación cutánea que algunos dermatólogos realizan para medir el nivel de humedad y función barrera.
Ingredientes clave para la hidratación profunda en invierno
La elección de los productos con ingredientes adecuados es esencial para una rutina eficaz si queremos combatir la sequedad de la piel durante el invierno. Algunos ingredientes más comunes y recomendados habitualmente para piel seca en invierno incluyen:
- Ácido hialurónico: su capacidad para retener hasta 1000 veces su peso en agua lo convierte en un hidratante potente y ligero, ideal para restaurar la humedad sin sensación grasa.
- Glicerina: humectante que atrae agua hacia las capas externas de la piel, manteniéndola hidratada.
- Ceramidas: lípidos que ayudan a reparar la barrera cutánea y reducir la pérdida de agua transepidérmica.
- Manteca de karité: rica en ácidos grasos, proporciona nutrición y protección contra el frío.
- Niacinamida: mejora la función barrera y reduce inflamación y sensibilidad.
Según una revisión en Journal of Clinical Medicine (2021), la combinación de estos ingredientes mejora significativamente la hidratación y salud cutánea durante los meses fríos.

Rutina facial paso a paso para piel seca en invierno
- Limpieza suave: utilizar un limpiador hidratante y sin sulfatos evita la eliminación excesiva de lípidos naturales. Los limpiadores con fórmulas cremosas o en aceite son ideales para mantener la barrera cutánea intacta.
- Tónico hidratante:a plicar un tónico sin alcohol con ingredientes calmantes y humectantes prepara la piel para absorber mejor los siguientes productos.
- Serum con ácido hialurónico: el sérum permite que el ácido hialurónico penetre las capas más profundas, aportando una hidratación intensa sin sobrecargar.
- Crema nutritiva:u na crema rica en ceramidas y manteca de karité ayuda a sellar la humedad y protege la piel de los agresores externos.
- Protección solar diaria: aunque el sol es menos intenso en invierno, la radiación UV sigue afectando la piel. Usar un protector solar específico para piel seca evita daños y pérdida de hidratación.
- Cuidado nocturno: por la noche te pueden recomendar una crema más densa o un aceite facial nutritivo que favorezca la reparación celular. No obstante, siempre es recomendable realizar una nueva limpieza para eliminar los residuos acumulados durante el día y volver a aplicar serum y crema.
Recuerda que siempre es interesante mantener una rutina adecuada para tu tipo de piel, prestando atención a zonas específicas como los labios, el cuello o el contorno de los ojos que, además de sufrir agresiones constantes, poseen una piel más fina, de forma que requieren productos específicos para su correcto cuidado.
Errores comunes al hidratar la piel seca en invierno
- Uso de productos agresivos o exfoliantes excesivos: pueden dañar la barrera y aumentar la sequedad.
- Omitir la protección solar: incluso en invierno, la radiación UV afecta la piel.
- No adaptar la rutina según el clima y necesidades: la piel cambia con el frío y requiere productos más nutritivos.
- No beber suficiente agua: la hidratación interna también es clave para la salud cutánea.











