#Afecciones Urticaria crónica, qué debes saber

Esta semana tratamos a fondo una afección de la piel que puede convertirse en un problema grave debido a su capacidad para empeorar la calidad de vida de la persona que lo padece. Hablamos de urticaria, concretamente de urticaria crónica. Puede afectar en tu estrés, en tu descanso y, en definitiva, en tu vida diaria debido al malestar o incomodidad que genera.
La urticaria produce ronchas rojas con picor e inflamación y aparece por una reacción de la piel que puede deberse a muchos factores, desde alergia a sensibilidad. Las ronchas varían de tamaño, apareciendo y desapareciendo periódicamente en base a la reacción y el estímulo. Sin embargo, cuando hablamos de urticaria crónica estamos ante brotes que duran más de 6 semanas y vuelven a aparecer en la piel con cierta frecuencia con el paso del tiempo.
¿Qué es la urticaria crónica?

FOTO: CLÍNICA UNIVERSIDAD DE NAVARRA
La urticaria crónica es una enfermedad de origen habitualmente desconocido y autoinmune en ciertos casos, que produce un intenso picor durante todo el día y que se puede asociar a la inflamación de ciertas zonas de la piel. La erupción va acompañada habitualmente de prurito, un hormigueo e irritación de la piel.
A nivel más técnico, las ronchas asociadas a la urticaria surgen en la piel cuando ciertas células liberan histamina y otras sustancias químicas en el torrente sanguíneo; cuando se libera, estimula las fibras nerviosas de la piel y causa picor. El contacto de la histamina con los vasos sanguíneos provoca que se libere un líquido que se acumula en la piel y provoca los habones. Si afecta a capas más profundas se produce el angioedema, una hinchazón de zonas laxas de la piel como labios o párpados.
Causas
Las ronchas rojas, eritemas o habones (si son ronchas del color de la piel), pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo y varían en tamaño y forma, en base a la fase de la reacción de la piel. Algunos medicamentos como antibióticos, antiinflamatorios no esteroideos (AINES), opioides, ácido acetilsalicílico, psicotrópicos u hormonas, pueden precipitar su aparición.
En realidad, puede producirse por muchos motivos como analgésicos, reacción a insectos o parásitos, infecciones, rascados en zonas con picazón, factores climáticos como la luz solar, el calor o el frío, situaciones de estrés emocional, ejercicio, predisposición genética, presión sobre la piel (prendas que generan roces) o hábitos alimenticios como el alcohol.
También ciertos alimentos ricos en histamina como las conservas de pescado, los huevos, embutidos o frutos secos, y aditivos alimentarios como edulcorantes, conservantes o antioxidantes, pueden potenciar la reacción, pero rara vez son su causa principal.
Signos y síntomas de la urticaria crónica
La urticaria crónica cuenta con varios síntomas que se deben tener en cuenta para aliviarlos de forma efectiva. Habitualmente, los síntomas asociados a la urticaria se potencian con agresiones como el calor, el ejercicio o el propio estrés.
La mayor incomodidad de la urticaria crónica viene por el picor o picazón, que puede ser intensa y llegar a interrumpir el sueño por la noche. Además del pico, también puede provocar una hinchazón con dolor, conocido como angioedema, en labios, párpados o el interior de la garganta.
Nos podemos plantear estar ante una urticaria crónica cuando los síntomas persisten más de seis semanas, así cuando se trate de brotes que además reaparezcan con cierta frecuencia y de manera imprevisible.
Cómo combatir la urticaria
Habitualmente, determinar la causa de la urticaria crónica no es sencilla, porque puede deberse a muchos motivos o, incluso, estar relacionada con enfermedades como problemas asociados al tiroide o cáncer. Se calcula que aproximadamente el 50% de los casos diagnosticados son de origen autoinmune.
La urticaria crónica en sí misma no representa una amenaza grave para la vida, pero puede hacerla tremendamente incómoda. Los medicamentos antihistamínicos y formulados específicamente contra la picazón permiten un alivio sintomático.
Algunos pacientes con urticaria crónica espontánea, deben tener cuidado con antiinflmatorios no esteroideos (AINES, como el Ibuprofeno, el Naproxeno o el Metamizol) porque pueden incentivar los brotes.
Si padeces una urticaria como parte de una reacción alérgica grave y expontánea, debes buscar atención médica con urgencia; se conoce como anafilaxia y puede derivar en problemas mayores como la que provoca mareos, dificultad para respirar e hinchazón en labios, párpados y lengua.
Los alergólogos son los especialistas adecuados para los casos de urticaria; evalúan la actividad, el impacto y el control de la enfermedad, prescriben medicamentos eficaces para controlar los síntomas y educan al paciente sobre su afección para controlar las manifestaciones más graves.
Falsos mitos sobre la urticaria
Habitualmente, nos encontramos con muchos mitos en torno a la urticaria interesantes de conocer. Por ejemplo, muchas veces se asocia la urticaria crónica con una alergia larga, pero en raras ocasiones esto es así, ya que cuando la urticaria dura más de 6 semanas suele haber otras causas internas relacionadas posiblemente con el sistema inflamatorio.
Tomar leche NO ayuda a mitigar un brote de urticaria crónica, ni ayuda ni perjudica frente a lo que se cree de forma popular.
Si tienes urticaria crónica y no tiene que ver con la alergia evitar ciertos alimentos (como mariscos o frutos secos) no tiene porqué implicar una mejora si el alimento no tiene relación con los síntomas. En los casos que una urticaria se debe a una alergia alimentaria, la reacción suele darse al poco tiempo de la ingesta y siempre que se vuelve a tomar se desarrolla la reacción; además, generalmente, la urticaria por reacción a un alimento desaparece en unas 48-72 horas.
El estrés no tiene porqué ser la causa de la urticaria, pero la ansiedad y el estrés favorecen el rascado continuo sobre la zona, empeorando la situación