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Cómo redefinir tu estilo personal al empezar una nueva temporada

Cómo redefinir tu estilo personal al empezar una nueva temporada

Mujer con gafas probándose un vestido azul con pañuelo rosa mientras una dependienta se lo ajusta

Septiembre simboliza los comienzos: nuevos proyectos, rutinas renovadas y una necesidad de volver al equilibrio. Este momento también invita a revisar la relación con la ropa y la forma en que se expresa la identidad. El estilo personal no es estático; cambia con las etapas vitales y refleja quién se es (o quién se quiere ser) en cada momento.

Según la psicóloga de la moda Carolyn Mair, autora de The Psychology of Fashion (Routledge, 2018), “vestirse es una forma de comunicación no verbal que influye directamente en cómo nos perciben los demás y cómo nos sentimos nosotros mismos”.

La evolución del estilo y su vínculo con la identidad

Lejos de la idea de que el estilo es “innato”, los estudios muestran que evoluciona con la edad, las experiencias y el contexto cultural. Una investigación publicada en el Journal of Consumer Research (Oxford Academic, 2015) concluyó que las elecciones de vestimenta están ligadas a procesos de autopercepción: lo que se lleva puede fortalecer la identidad o entrar en conflicto con ella.

Esto explica por qué muchas personas sienten la necesidad de redefinir su guardarropa al inicio de una nueva etapa, como un cambio de trabajo, una mudanza o una nueva década vital. El estilo, en definitiva, es dinámico porque la identidad también lo es.

Cómo identificar el estilo personal real

Redefinir el estilo no empieza con una compra, sino con una autoexploración honesta. Según la asesora de imagen y autora británica Anuschka Rees, creadora del método The Curated Closet, el primer paso es identificar las prendas que generan confianza, comodidad y coherencia con la vida actual.

Algunas preguntas útiles son:

  • ¿Qué prendas me hacen sentir más segura o seguro?
  • ¿Qué ropa me resulta incómoda o forzada?
  • ¿Qué colores y tejidos asocio con bienestar?
  • ¿Qué quiero transmitir con mi presencia?

Rees propone crear un “moodboard” de inspiración con looks, colores y texturas que reflejen ese ideal. No se trata de copiar, sino de construir una guía visual de estilo propio.

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El armario como espejo: análisis práctico

Una revisión del armario permite traducir la reflexión en acciones concretas. La experta en moda sostenible Elizabeth L. Cline, autora de The Conscious Closet (Penguin Random House, 2019), recomienda clasificar las prendas en tres grupos:

  • Conservar: piezas que se usan con frecuencia y aportan valor real.
  • Reparar o adaptar: prendas que pueden ajustarse o modernizarse.
  • Donar o reciclar: todo lo que no encaja con el estilo actual o está en desuso.

Cline subraya que un armario funcional no tiene que ser extenso, sino coherente. Adoptar el modelo de armario cápsula (entre 30 y 40 prendas versátiles por temporada) simplifica la toma de decisiones diarias y reduce el impacto ambiental.

Claves para construir un estilo versátil y consciente

Una vez redefinidos los objetivos, conviene aplicar criterios objetivos que ayuden a mantener la coherencia:

  • Tejidos naturales y transpirables. Algodón, lino o Tencel son duraderos y sostenibles
  • Colores estratégicos. Elegir tres tonos base neutros y dos de acento facilita las combinaciones y refuerza la identidad visual.
  • Prendas híbridas. Chaquetas ligeras, faldas midi o camisas estructuradas que sirvan para distintas estaciones.
  • Complementos funcionales. Bolsos, bufandas o calzado de buena calidad aportan versatilidad sin sobrecargar.

Redefinir el estilo también implica cuestionar el impacto de lo que se viste. El informe Fashion Transparency Index 2024 de Fashion Revolution advierte que el 87 % de las marcas aún no revelan información completa sobre sus proveedores o materiales. Por ello, la elección informada se convierte en un gesto ético.

Asesoramiento y herramientas prácticas

No todas las personas necesitan un cambio radical: a veces, basta con ajustar detalles. Las expertas en estilismo digital recomiendan:

  • Fotografiar los conjuntos favoritos para detectar patrones y colores predominantes.
  • Usar apps de organización de armario, como Smart Closet o Whering, que ayudan a crear combinaciones sostenibles con lo que ya se posee.
  • Invertir en una prenda clave por temporada, con un valor emocional o simbólico (una chaqueta que empodere, unos zapatos que representen la nueva etapa).
  • Según la consultora francesa Marie Kondo, “ordenar no se trata de desechar, sino de conservar lo que inspira alegría” (KonMari Method), un principio que puede aplicarse igualmente a la moda.

El estilo como reflejo de bienestar

Redefinir el estilo personal al iniciar una nueva temporada no es una cuestión de moda, sino de identidad, bienestar y coherencia. Se trata de vestir para la vida que se tiene ahora, no para la que se tuvo o la que otros esperan. La ropa puede ser una herramienta de autoconocimiento, una forma de expresión y un espacio de sostenibilidad si se elige con criterio y propósito.

Más allá de la apariencia, el estilo personal influye directamente en la salud mental y emocional. Investigaciones del Journal of Experimental Social Psychology (ScienceDirect, 2012) demostraron que vestirse con prendas que una persona asocia con competencia o éxito aumenta la confianza y el rendimiento cognitivo. En este sentido, un estilo rediseñado no solo proyecta una imagen más coherente hacia el exterior, sino que refuerza la autoestima y la sensación de control interno.

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